miércoles, 1 de abril de 2015
EL PRIMER DIA DEL RESTO DE MI VIDA
Hay cosas que uno no puede hacer solo, discutir, subirse y sujetar una escalera a la vez, o doblar una de esas sabanas de cama de matrimonio.
Yo, toda mi vida e pensado que lo ideal era vivir en pareja, por muy extraña que fuera la pareja, de echo hay parejas que acaban convirtiéndose en tríos.
Parejas que se van quedando sin pareja porque no se puede evitar el miedo a no estar a la altura.
Hay parejas que son imposibles por definición, por historia y por física, aunque no por química.
O parejas en donde la química se ha ido gastando, aunque sigan compartiendo una familia. Familias donde en algún momento, hubo una pareja.
Parejas que fueron en algún momento y ya no son nada. Y eso es lo que mas miedo da en la vida, cuando la pareja se rompe, sea por lo que sea.
La primera sensacion que se tiene es de pánico, un miedo atroz al cambio, a la perdida de control sobre nuestras vidas, un miedo atroz a estar solo.
Pero cuando se llega a esa soledad, uno se da cuenta que la ruptura puede llevarnos a un lugar mejor.
Hoy es el primer día del resto de mi vida, porque desde hoy creo que lo mas importante en esta vida, es saber volar solo
MIEDO
El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una. Pero aunque se parezcan, los miedos son tan personales y tan diferentes, como puedan serlo todas las familias del mundo.
Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, Miedos con los que uno aprende a ir conviviendo.
Hay miedos echos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla, miedo a que nadie entienda lo que queremos ser.
Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pasa a los demás y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido.
Como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca.
Hoy e escuchado a un tal Ponseti en la tele, un tío encantador, que decía que la felicidad es la ausencia del miedo.
Y entonces me e dado cuenta de que, últimamente, yo ya no tengo miedo.
No es malo tener miedo, lo malo es dejar que el miedo domine tu vida, porque entonces no tendrás vida, solo miedo.
Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien. A veces cuesta, pero cuando empiezas lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece.
A desaparecido, como esa ropa que un día dejas de usar.